viernes, 26 de junio de 2009
domingo, 16 de noviembre de 2008
miércoles, 15 de octubre de 2008
lunes, 13 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
Joan y Montse en Perú (relato de Nella)

martes, 16 de septiembre de 2008
martes, 8 de julio de 2008
crónica de Joan
Ayer Teresa, Neus, Carmen, Montse y un servidor fuimos a ver y escuchar "Dos pájaros de un tiro".
Fue en Terrassa, en el Estadio de Can Jofresa. Lleno total con 10 mil espectadores, hacia semanas que estaba todo vendido.
Los que me conocen saben que sigo la trayectoria de Serrat desde hace muchos años, y aunque no es el único cantautor al que sigo a través de sus discos y de sus conciertos si es el que mas he admirado siempre.
Y no es por que sea el mejor músico ni el que tenga mejor voz, es por que siempre ha sido el mejor poeta de entre todos los cantautores y lo digo yo, pero tambien lo dicen todos sus compañeros de profesión.
Y además de decirlo lo han cantado en sus discos de homenaje en España, Argentina, Cuba, México ...
O en los discos que muchos artistas le han pedido que participe para darles una categoría profesional con su presencia.
Tambien le dicen sus compañeros que durante sus cuarenta años de profesión fue solidario, valiente, comprometido y que les ayudo en sus carreras. Yo he tenido ocasión de escuchárselo de viva voz a algunos de esos compañeros.
Por supuesto que Serrat es humano y por tanto imperfecto e incoherente, pero ni si quiera sus detractores pueden negar que ya forma parte de la historia de la música española e hispanoamericana.
Otra de las virtudes del Nano es que puede y hace lo que le da la gana en cuanto a sus apuestas profesionales. Por desgracia la mayoría de los músicos de nuestro país están a merced de las discográficas que les dictan lo que tienen que componer y por supuesto no les permiten que nunca se salgan de la línea que se les ha marcado.
Serrat es un privilegiado por que detrás tiene un ejercido de incondicionales que le somos fieles. Yo admiro de Serrat que en estos últimos tres años a hecho apuestas muy distintas: haya vestido sus canciones con traje sinfónico, apostando por el gran espectáculo orquestal, poco después las desnudo despojándolas de todo atuendo para buscar la intimidad con su público.. Ahora Serrat se pone el bombin de Sabina y se vuelve marchoso y bailón para, de nuevo, sorprendernos. Todo artista que a sus 62 años tenga capacidad de crear y de sorprender merece un reconocimiento, incluso por aquellos que no son cien por cien serratianos.
En el dueto de ayer vi a un Sabina que esta pletórico de energía y de voz (si es que alguna vez tuvo voz).
Da gusto ver al mejor Sabina después de dos años de retiro. Nos hacia tararear sus clásicos y mover las piernas con sus ritmos. Los que tambien somos sabineros tuvimos un feliz reencuentro con el Flaco.
A diferencia de Sabina Serrat nos llega "mas agotado" después de 4 años de conciertos (en esta última gira 260) con un escueto reposo de dos semanas tras su intervención quirúrgica (por presquipción facultativa).
Serrat vive para la música y mientras este vivo subirá a un escenario, aunque no este en las mejores condiciones físicas y eso se le puede criticar o agradecer, según la opinión de cada cual.
Serrat bailo, salto, disfrutaba en el escenario ...estaba increíblemente marchoso. Eso nos gusto, descubrimos el perfil mas "rockero" del Noi del Poble Sec.
Reconocer que Serrat ahora no tiene la misma voz que a sus 20 años es reconocer que los años pasan para todos pera convertirla en critica me parece un poco absurda, por que ni al mismo Sabina se le sigue por su voz, evidentemente, ni a la mayoría de cantautores que no son precisamente barítonos. Siempre me ha dado la impresión que a Serrat se le critica lo que a otros se les consiente desde siempre, y no se bien por que. Lo que nos importa de un cantautor es lo que nos cuenta no hasta que nota del pentagrama llega.
En el escenario de Estadio de Can Jofresa de Terrassa 10 mil personas disfrutamos de la complicidad de dos grandes amigos, dos colegas que se admiran mutuamente y que hace tiempo que querían compartir escenarios y canciones.
Igual que las crónicas de Zaragoza, donde estrenaron gira, las crónicas catalanas elogian a los "dos pájaros" y realmente se lo merecen. El montaje es espectacular, el contenido ameno, divertido, original. Llenan dos horas y media de un modo trepidante pero a la vez emotivo. El uno se viste del otro y el otro del uno, a ratos de ellos mismos pero con nuevos enfoques de los temas más clásicos.
A Sabina se le nota mucho, y presume de ello, que Serrat fue y es un referente para el, por que como muchos empezó cantando sus canciones e imitándole. Y a Serrat se le nota que agradece "que su primo el Flaco" le quiera tanto.
El concierto empezó con retraso y con la broma ya estrenada en Zaragoza de la noticia de que el concierto se suspendía por indisposición de los artistas, fue una forma de reírse de ellos mismos y de sus recientes desencuentros con la salud. Luego todo fue una continua fiesta en una escenografita sencilla pero muy eficaz.
Con una selección de músicos que son de lo mejor que se puede tener en un escenario, y es que ellos se lo pueden permitir.
En el escenario la energía es sabinera pero el aplomo y las tablas son serratianas.
El Flaco lleva la chispa y el Nano conduce "el carro".
La suya es una propuesta dotada de mucho ritmo que discurre fluida. Eso dos magos de las emociones se juntan con un puñado de canciones, lo mejor de sus repertorios, aunque, siempre ocurre, que cada uno de nosotros tendría su propia propuesta de programa.
En resumen; hay que escuchar y ver a estos pájaros por que es irrepetible e imprescindible.
Cantan a dúo, se intercambian canciones, hacen bromas, bailan, cantan flamenco... llenan el escenario de arte y de emociones.
Joan
hasta pronto, Negro

Para ubicarme en el tiempo suelo tomar como referencia, entonces, los mundiales de fútbol. Mi primer viaje a Europa coincidió con el Mundial de Alemania, donde triunfó el equipo local. Por lo tanto fue en 1974. Cuando transitaba mi corto paso por la secundaria, se jugaba el Mundial de Suecia. Entonces, era 1958. La guerra de Malvinas tocó a su fin cuando yo estaba en España para el Mundial del ‘82. Y ése fue el año, es fácil recordarlo, en que conocí a Serrat.
Había sido una jornada amarga para los argentinos. Estábamos en una pizzería de compatriotas en Barcelona y, pocas horas antes, la Argentina había perdido 1 a 0 contra Bélgica en el partido inaugural, en el Camp Nou. Dentro de la desazón, alguien nos avisó al Crist y a mí, que el Flaco Menotti estaba con un grupo de amigos en el “348”. Y que entre ese grupo de amigos se encontraba Serrat. El Flaco me lo presentó. Fue apenas un saludo corto, un apretón de manos y unas palabras de circunstancia dentro del ambiente de desencanto que se vivía.
Al año siguiente, Joan vino a cantar a Rosario y volvimos a encontrarnos. En la Argentina, él tenía el mismo representante que Les Luthiers y yo había empezado a colaborar con el grupo. Fue el fútbol el que volvió a reunirnos. Nos juntamos en mi casa a ver un partido por televisión entre Independiente y Estudiantes por la Copa Libertadores.
Años después, Joan cantaba en el estadio de Newell’s, algo inusual porque generalmente lo había hecho en el de Rosario Central, el Gigante de Arroyito. Yo me había acercado a los vestuarios —pese a que el lugar me resultaba (como diría Pérez Reverte) territorio comanche— para estar con Joan antes del recital. Aparecieron algunos jugadores de Ñuls y le regalaron a Joan una camiseta y una pelota firmada por todo el plantel. Por supuesto, se armó, con algunos de los músicos, un peloteo torpe y desmañado. En un momento Joan tomó la pelota y me dijo: “Qué lindo debe ser salir a la cancha, con el equipo de uno, a jugar un partido de Primera”. Lo dijo él que, minutos después, saldría a la cancha para recibir, solo, la ovación de unas 20 mil personas.
No puedo precisar en cuál de las pocas casas en donde viví fue que escuché, por radio y por primera vez, una canción de Serrat. De lo que sí estoy seguro es que yo estaba en mi mesa de dibujo. Es una Dupuy que tengo desde los 15 años y ha constituido siempre una suerte de casa chica dentro de la casa. Joan cantaba “Tu nombre me sabe a hierba”. Dejé de dibujar para escucharlo. No soy un melómano ni un especialista en música, pero aquello me sonaba muy diferente a todo lo español que había escuchado antes, a través de Lolita Torres, Sarita Montiel o Pedrito Rico. Incluso esa tarde le comenté a mi amigo histórico, Fernando: “Hoy escuché a un español que me pareció buenísimo”.
Hoy por hoy, cada vez que se anuncia que Joan viene a cantar a Rosario, desde meses antes, me convierto en una especie de representante de Dios sobre la Tierra. En un fenómeno de enamoramiento que atrapa por igual a hombres y mujeres, recibo innumerables llamadas de fanáticas y fanáticos solicitando mi intermediación para ver a Serrat, invitarlo a comer, entregarle cartas, poemas, peticiones, libros y promesas de amor.
Es raro estar con Joan en los camarines antes de un recital compartiendo una intimidad de bromas y ramplonerías propia de amigotes (Joan es, fundamentalmente, un amiguero) y poco tiempo después asistir a lo que significa su aparición ante el público desde las plateas de un teatro siempre, siempre, totalmente colmado. En esos casos prefiero darme vuelta y observar el auditorio, los pisos altos, en lugar de atender el escenario. Y me sigue conmoviendo el fervor, la entrega, la devoción y la locura lisa y llana que se aprecia en un público que lo ovaciona y lo saluda de pie.
¿A qué obedece esta sempiterna fidelidad de la gente hacia Serrat?, suelo preguntarme. Arriesgo unas pocas conclusiones bastante obvias. El fenómeno no se debe a que él sea un visitante consecuente desde hace muchos años. Los resfríos vuelven puntualmente todos los inviernos y no son bienvenidos. Pienso que se trata, por sobre todas las cosas, de un ejercicio de cariño. Sabemos, sin duda, que Joan está de nuestro lado, del lado de la gente, exceptuando, por supuesto, a aquellos que irrefutablemente no se lo merecen. Porque entre ellos y nosotros, se sabe, hay algo personal. Queremos a Serrat porque intuimos que Serrat nos quiere. Y porque, en persona, es absolutamente coherente con lo que escribe y canta. “¿Cómo es Serrat?”, suelen preguntarme. “Como lo pintan sus canciones”, contesto.Este texto es parte del prólogo del libro Serrat, canción a canción, del periodista Luis García Gil, que la editorial Alpha distribuye por estos días en Buenos Aires.
Joan Manuel Serrat

Entrevista a
El Correo Catalán 1 de
“Señores pasajeros, bienvenidos a bordo. Les hablo en no
Les desea
Si pots venir a
No lo dude ni un instante. Una entrevista a ocho kiló
“EL PASADO”.
--¿Qué, que rechazo y que apruebo de
--¿Lla
--Yo creo que la experiencia no es la
--La a
--Pronto Joan
--¿Qué, que pienso a casi tres años vista de

Después de este “llestos” (listos), pasa
--Yo soy un
--Pero tu no vols beure res? (pero tu no quieres beber nada?). Vols un whisky nano?(quieres un whisky nano?).
--“Be, continue
Nos he
--“Endavant” (adelante)
--Pues ahí va la pri
“Paraules d’a
--Si, es verdad. Hasta entonces fue el pri
--
--Pase
Hasta el
--
Llega un
--“No et preocupis. Una vegada vaig anar a cantar en un poble i e
)
--La ulti
--La idea de Dios
EL PRESENTE.
Joan
‑¿Política
Y de ahí pasa

‑<Bé, ene
EL FUTURO.
El futuro para Joan
.
Pero enseguida se oye la
Aterriza
---“A A

© El Correo Catalán.
© Fotos: Posada.
| El coliseo balear se rinde ante Serrat y Sabina | | | |
| Carla Arrieta | |
| martes, 10 de julio de 2007 | |
PALMA.- Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina mueven masas y lo demostraron de sobra en el concierto que ofrecieron en la plaza de toros de Palma dentro de su gira ‘Dos pájaros de un tiro’. Los espectadores, más de 10.000, pudieron disfrutar de un espectáculo único. Lejos de los grandes montajes de fuegos artificiales y grandes efectos especiales los dos cantautores ofrecieron una autentico recital para el recuerdo.Sobre el escenario dos amigos, cómplices, caracterizados por una malicia sana y la maestría que dan tantos años sobre el escenario. Cantaron a dúo, por separado, con coro, a capella, bailaron, tocaron el bombo y los platillos en un auténtico despliegue de buen humor y, sobre todo, buena música. Tres generaciones que han disfrutado de los dos grandes cantantes en distintos momentos de sus carreras se dieron cita en Palma, cantando y bailando temas como ‘Mediterráneo’, ‘Princesa’, ‘Penélope’ o ‘Nos dieron las diez….’ y consiguieron con sus aplausos y vítores que los bises se alargasen casi tres cuartos de hora.Con medio siglo ya sobrepasado hace tiempo Serrat y Sabina siguen desplegando una energía propia de veinteañeros, sus voces llenaron Palma con canciones románticas, nostálgicas y con mucho ritmo, haciendo de este, probablemente, el mejor concierto de la temporada. |
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Joan Manuel SerratJoan Manuel Serrat nació el 27 de diciembre de 1943 en Poble Sec (Barcelona), en el seno de una familia obrera de la postguerra española
Cursó estudios de Perito Industrial a la vez que tocaba la guitarraEn 1964 se presenta en un programa de Radio Barcelona para interpretar una de sus cancionesPoco tiempo después le llaman para ofrecerle un contrato y grabar su primer discoSerrat fue uno de los pioneros de lo que se dio en llamar la'Nova Cançó' catalanaEn 1968 se anuncia que Serrat será el representante de España en el Festival de Eurovisión, con el tema'La, la, lá'Un guiño de la dictadura a las nuevas generaciones rebeldesPero esas generaciones no se dejan comprar fácilmente y Serrat anuncia que no actuará si no le permiten cantar en catalán, lo que le valió un prolongado veto en la televisión nacionalSu puesto en el Festival fue cubierto por una jovencísima Massiel que se llevó el premio con el mismo tema de SerratEn 1969 nace su primer hijo, Queco y realiza su primera gira por sudamérica, repitiendo un año despuésPublica un disco tituladoDedicado a Antonio Machadoy en 1970Mi niñez
A finales de 1970 se encierra en el Monasterio de Montserrat, en Barcelona, junto a un buen puñado de intelectuales y artistas, en señal de protesta por el proceso de Burgos y en contra de la pena de muerteEn 1971 publica uno de sus discos más importantes'Mediterráneo'Para entonces Serrat se había convertido en uno de los principales símbolos de la libertad, tanto en España como en América LatinaUn año después vuelve a rendir tributo a uno de los grandes poetas de las letras hispanasMiguel HernándezFinalmente, en 1974 se le retira el veto en Televisión Española
Un año más tarde, en el 2003, aparece
A continuación, Joaquín Sabina edita
En 1983 Sabina publica
En 1990 publica
Consigue nuevos discos uno con
Tras recuperarse de una grave enfermedad, nos trajo un nuevo disco de estudio
En 2003 publica
En 2005, después de tres años volcado en su actividad literária y poética, en los que Joaquín Sabina no ha grabado ningún material nuevo, reaparece rodeado de un grupo de excelentes colaboradores
El compromiso de Serrat con la Libertad y los Derechos Humanos nació cuando empezó a rasgar su guitarra, la que le regalo Josep Serrat, su padre, en 1965, cuando con ella quería decirnos cosas como "ahora que tengo 20 años y quiero llorar con aquellos que se sienten solos".
Mas de 40 años de profesión, de saltar obstáculos; prohibiciones, campañas en contra, criticas, intentos de soborno por parte de los poderes políticos y económicos ... De ganarse a su gente aun yendo a contracorriente, sin dejarse llevar por las modas, cultivando un estilo propio. Cantando en el idioma que le prohibían.
para seguir firme su camino, "sin dejar la vista atrás".
40 años de contradicciones humanas, como en cualquier historia personal. 40 años de genialidades y algunas torpezas. De buenos tiempos y de enfermedades duras. Pero 40 años increíblemente creativos y generosos con su público. Serrat es el cantautor por excelencia, el referente, el autor mas prolífico con diferencia de la cultura hispana y catalana. En su atillo lleva mas de 400 canciones propias.
Serrat nació y vive para estar en un escenario, eso le da vida a él y eso tambien nos da vida a su gente, "a la gente que necesita su música bendita mas que comer" (como le canta Sabina).
En España, en México, en Chile, en Uruguay, en Argentina ... donde llego con su guitarra llego un soplo de libertad.
Por eso en 1981 los que no querían Libertad para Argentina no querían a Joan Manuel Serrat.
Joan
















PALMA.- Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina mueven masas y lo demostraron de sobra en el concierto que ofrecieron en la plaza de toros de Palma dentro de su gira ‘Dos pájaros de un tiro’. Los espectadores, más de 10.000, pudieron disfrutar de un espectáculo único. Lejos de los grandes montajes de fuegos artificiales y grandes efectos especiales los dos cantautores ofrecieron una autentico recital para el recuerdo.
Tres generaciones que han disfrutado de los dos grandes cantantes en distintos momentos de sus carreras se dieron cita en Palma, cantando y bailando temas como ‘Mediterráneo’, ‘Princesa’, ‘Penélope’ o ‘Nos dieron las diez….’ y consiguieron con sus aplausos y vítores que los bises se alargasen casi tres cuartos de hora.


